La textura

La textura es la cualidad visual y táctil de las superficies de todos los objetos que nos rodean. Las texturas son, normalmente, uniformes y sin dibujo y todas ellas dependen del material con el que está construido el objeto.

Las texturas pueden ser naturales, como la piel de una serpiente, o artificiales como una pared de ladrillos, o las pinceladas de un cuadro.

Debemos diferenciar dos tipos de texturas, las visuales y las táctiles.

Las texturas visuales son bidimensionales, y se aprecian fundamentalmente por el sentido de la vista. Cuando estas texturas se realizan sobre el papel o en fotografía se las denominan texturas gráficas.

Las texturas visuales se pueden conseguir:

  • Frotando una cera o lápiz de dibujo sobre un papel colocado encima de una superficie texturada.
  • Estampando un objeto repetidamente sobre un papel.
  • Raspando la pintura de una superficie con diferentes instrumentos. A esta técnica se le llama esgrafiado.
  • Salpicando pintura sobre una hoja de papel. Si utilizamos una plantilla sobre el papel y salpicamos o golpeamos un pincel con tinta sobre la hoja estamos aplicando la técnica del estarcido.
  • Dibujando diferentes líneas sobre un dibujo. Si a las líneas curvas o rectas, largas o cortas les damos diferentes inclinaciones o las cruzamos entre sí, conseguiremos diversos tipos de texturas.

 

Las texturas táctiles se perciben con el tacto por lo que son en 3 dimensiones.

Las podemos conseguir de las siguientes formas:

  • Quitando o tallando el material con instrumental adecuado, por ejemplo cuando se talla una madera.
  • Añadiendo materiales a la superficie. Esta técnica la hemos utilizado mucho en cursos pasados por ejemplo al pegar lentejas sobre una lámina.
  • Estampando objetos sobre superficies blandas como una llave sobre plastilina.
  • Agregando arena u otro tipo de material a la pintura con la que pintemos un cuadro.