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Trabajos 2º ESO curso 2018/19

Los alumnos de Religión de 2º ESO han elaborado, de forma individual o en equipo, un trabajo acerca de las cumbres internacionales sobre cambio climático y conservación del medio ambiente que se han celebrado hasta ahora. Para conocer el tema en profundidad, dedicamos algunas sesiones de clase a ver el documental “Antes que sea tarde”, protagonizado por Leonardo DiCaprio. Estos trabajos están relacionados con el tema 3 de nuestra programación, en el que estamos descubriendo cómo el ser humano colabora con Dios en la tarea de conservar nuestro planeta para entregarlo a las generaciones futuras en las mejores condiciones posibles. Además, estudiamos el documento que escribió el Papa Francisco en 2015 titulado “Laudato Si. Sobre el cuidado de nuestra casa común”, dirigido a los católicos de todo el mundo, pero también a todas las personas interesadas por la ecología y el medio ambiente, sean de la religión que sean, o incluso ateos.

En el siguiente apartado iremos colgando los trabajos de los alumnos, agrupados según el grupo de clase al que pertenecen:

2º ESO A-B

EL MEDIO AMBIENTE(Por Celia Carudel y Olivia Solarana)

Cumbres internacionales(Por César de Santiago)

Cambio Climático (Por Daniela Martín y María Hervás)

CAMBIO CLIMÁTICO (Por Irene López y Paula Sastre)

Trabajo cambio climatico (Por Nadia Roldán y Celia Coca)

Las Cumbres Del Cambio Climático (Por Sergio Calva)

2º ESO C

Cumbre de 1992 (Por Sofía García)

Reuniones internacionales (Por Carlos Martínez y Nacho Iza)

Cumbres de la tierra(Por Iván Labrador, Alba Alonso y Rosa Leal)

2º ESO D

Cumbres Internacionales sobre Medio Ambiente (Por Cayetana Bouzada, Olivia Gómez-Lobo y Lara García)

Cumbres internacionales sobre medio ambiente y Diálogo de Talanoa (Por Laura Cortés)

Cumbres internacionales del medio ambiente (Por Javier Ustáriz y Gonzalo Ballesteros)

Cumbres internacionales (Por Adanech Barceló y María Muñoz)

CUMBRES INTERNACIONALES (Por Paula Yustas)

CUMBRES MEDIOAMBIENTALES (Por Sara García)

2º ESO E

CUMBRE INTERNACIONAL PARIS (Por Álvaro Casino y Adrián Perez)

Antes de que sea tarde (Por Mauro Garitagoitia y Sergio Melero)

CUMBRES INTERNACIONALES (Por Laura Muñoz y Celia Muñoz

La conferencia de Estocolmo (Por Begoña Castaños)

Río 1992 (Por Vega Treviño)

Cambio Climático (Por Gabriela Ramos y Arianna Toribio)

LAS CUMBRES INTERNACIONALES (Por María Amérigo)

COP24 – Katowice (Polonia) (Por Patricia Lázaro)

 

 

La Sábana Santa

«La Sábana santa es un reto a la inteligencia. Ante todo, exige de cada hombre, en particular del investigador, un esfuerzo para captar con humildad el mensaje profundo que transmite a su razón y a su vida. La fascinación misteriosa que ejerce la Sábana santa impulsa a formular preguntas sobre la relación entre ese lienzo sagrado y los hechos de la historia de Jesús. Dado que no se trata de una materia de fe, la Iglesia no tiene competencia específica para pronunciarse sobre esas cuestiones. Encomienda a los científicos la tarea de continuar investigando para encontrar respuestas adecuadas a los interrogantes relacionados con este lienzo que, según la tradición, envolvió el cuerpo de nuestro Redentor cuando fue depuesto de la cruz. La Iglesia los exhorta a afrontar el estudio de la Sábana santa sin actitudes preconcebidas, que den por descontado resultados que no son tales; los invita a actuar con libertad interior y respeto solícito, tanto en lo que respecta a la metodología científica como a la sensibilidad de los creyentes.

Para el creyente cuenta sobre todo el hecho de que la Sábana santa es espejo del Evangelio. En efecto, si se reflexiona sobre este lienzo sagrado, no se puede prescindir de la consideración de que la imagen presente en él tiene una relación tan profunda con cuanto narran los evangelios sobre la pasión y muerte de Jesús, que todo hombre sensible se siente interiormente impresionado y conmovido al contemplarlo. Además, quien se acerca a la Sábana santa es consciente de que no detiene en sí misma el corazón de la gente, sino que remite a Aquel a cuyo servicio lo puso la Providencia amorosa del Padre. Por tanto, es justo alimentar la conciencia del precioso valor de esta imagen, que todos ven y nadie, por ahora, logra explicar. Para toda persona reflexiva es motivo de consideraciones profundas, que pueden llegar a comprometer su vida».

(Discurso del Papa Juan Pablo II en Turín, 24 de mayo de 1998)

La Sábana Santa

La Sábana Santa y los Evangelios

Historicidad de los Evangelios

En el siguiente enlace podéis encontrar una presentación en Power Point sobre la historicidad, autenticidad y veracidad de los evangelios, el proceso de formación y los criterios científicos vistos en clase.

Historicidad de los evangelios

El vídeo sobre el origen y formación de los evangelios lo tenéis en https://www.youtube.com/watch?v=ZxmfvvrXx8g

 

 

Los símbolos del Génesis

Todas las personas nos preguntamos por el mal. ¿Por qué existe el mal? ¿Por qué no existe solamente el bien? La Biblia también se hace esta pregunta y el autor del libro del Génesis reflexiona y emplea una historia para intentar explicar esto del mal. La historia es verdadera: el mal existe y entró en el mundo por el hombre mismo. Los elementos que emplea para ilustrar esa historia, sin embargo, son simbólicos, es decir, indican la verdad que desea transmitir; son como la exteriorización, la forma de expresar esa verdad.

En el capítulo 3 del libro del Génesis encontramos estos símbolos: la serpiente, los árboles, el jardín, el fruto del árbol, las hojas de la higuera, el rumor de los pasos de Dios, la hora de la brisa, la escondida del hombre, los diálogos (Dios-hombre, Dios-serpiente), las maldiciones (a la serpiente, a la mujer, al hombre), los vestidos para la pareja, la expulsión del paraíso y los querubines (ángeles) que guardan con la espada desenvainada la entrada en el paraíso. Veamos algunos de ellos:

El árbol

Se presenta en los textos bíblicos: Gén 2, 16-17; 3, 3; 3, 5 y 3, 22. ¿Qué significa este símbolo? En la Biblia, la sabiduría y la ley de Dios son comparados con un árbol. También la Biblia compara al hombre que cumple la ley de Dios con un árbol frondoso. (Salmo 1,1-3).

La interpretación es la siguiente: El ser humano tiene dos posibilidades:

– comer de los árboles del paraíso, significa ser sabio y tener vida.

– comer del árbol del bien y del mal, significa ser ignorante y encontrar la muerte, o sea, seguir sus propias ideas y no el mandato de Dios.

La manzana

No aparece nombrada en la Biblia en este texto. El texto simplemente habla de “fruto” no de “manzana”. ¿Por qué la gente habla entonces de una manzana? La manzana representa a la tentación (es un símbolo en el mundo antiguo).

En este caso la tentación es que el ser humano pretende ser como Dios. Las personas muchas veces quieren olvidarse de Dios y poner sólo normas humanas. La manzana simboliza la eterna tentación del hombre a no reconocerse como criatura delante de Dios, sino querer gobernarse por sí mismo, no someterse, escoger el propio camino, erigirse en normal última y exclusiva para saber lo que está bien y lo que está mal.

Las hojas de higuera y la desnudez

Aparece en el texto Gén 3, 8-10. Significa lo siguiente:

  1. Dios le mostró el camino al hombre para ser feliz (= árboles del paraíso y el árbol de la vida).
  2. El hombre no aceptó la propuesta de Dios y quiso hacer su propia experiencia, decidir por sí mismo (= conocer el árbol del bien y del mal).
  3. La desnudez es la toma de conciencia del hombre ante Dios: está desarmado, avergonzado, inerme; se equivocó y tiene que callarse. Las hojas de la higuera nos quieren decir el miedo y la vergüenza del hombre ante Dios.

Cuando el hombre se dio cuenta del mal que acababa de hacer, sintió toda la amargura que le produjo esa experiencia. Se sintió sin ningún argumento delante de Dios, quien le había advertido con anterioridad.

El hombre trata de esconderse de Dios porque sentía vergüenza. El hombre se encontraba desnudo (consciente de su culpa), pero no tenía la humildad de reconocerse culpable delante de Dios (por eso se esconde).

La serpiente

Aparece en el texto Gén 3. El autor bíblico se plantea la pregunta: ¿Por qué el hombre no quiere ser sabio, seguir a Dios y ser feliz, sino que prefiere recorrer su propio camino, esconderse de Dios y ser desgraciado? En otras palabras: ¿Por qué el hombre se siente más atraído por el mal que por el bien?

La serpiente personifica aquí la tentación, la inclinación casi indomable que todos tenemos para el mal. Para el autor, la causa de todo mal es el mismo hombre que se deja vencer por la tentación, por esa inclinación al mal. En casi todos los pueblos de la antigüedad la serpiente es el símbolo del mal; es traicionera, venenosa, mata.

La serpiente llegó a ser el símbolo de la traición a Dios y a la fe: símbolo de todo mal.

También sucede esto hoy a las personas. Prefieren escuchar a la tentación (a la serpiente) que a Dios.

¿Cuál fue el pecado que cometieron Adán y Eva?

Se nos cuenta en Gén 3. La Biblia no dice cuál fue el pecado. El autor lo que quiere decirnos es que en el mundo hay pecado, que en cada persona existe la misteriosa e inexplicable tendencia al mal. Ante la ley de Dios, el hombre es tentado para que escoja el mal y no el bien. Esto es un misterio profundo que se esconde en el corazón del hombre.

Decimos “pecado original” porque hay una ruptura del hombre con su “origen” que es Dios. Y como todos pecamos, esa inclinación existe en el corazón de todos nosotros. Ha pasado a todos. Esto es lo que dice el autor y es verdad. Y para expresar esto, el autor emplea el lenguaje simbólico y elementos de su cultura: desnudez, voz de Dios, esconderse de Dios, etc. como hemos visto. Para el autor todo hombre es Adán, pecador.

Muchos autores dicen que el pecado original fue un acto de desobediencia a Dios. Pero no aclaran en qué consistió ni cuál fue la prohibición. El pecado original no existió solamente sino que todavía hoy existe. A esa desobediencia a Dios la llamamos “pecado original” porque está en el origen, en el comienzo de la humanidad.

Para el autor la tarea más importante de todas no es la de descubrir cuál haya sido el pecado original, sino cómo combatir el pecado ahora, en cada persona, en cada estructura, en cada época. Combatir el pecado original es también reconstruir el paraíso.